El juego de pelota mesoamericano
El juego de pelota es un ritual ancestral con profundas connotaciones religiosas y bélicas, cuya realización se extendió a lo largo de más de tres mil años de historia precolombina en Mesoamérica, abarcando prácticamente todas las culturas de la región.
En Chichén Itzá se localiza la cancha de juego de pelota más grande de Mesoamérica, con una longitud aproximada de 167 metros. Estas canchas se construían en forma de una “I” mayúscula, con dos muros laterales uniformes de casi ocho metros de altura. Tanto las paredes como el piso estaban recubiertos de estuco y decorados con relieves y representaciones de dioses y seres de la cosmogonía maya. En la parte superior de cada muro se colocaban los aros de piedra como símbolo de perfección.
El juego se desarrollaba entre dos equipos de uno a siete jugadores, bajo la supervisión de un juez, en una cancha dividida en dos secciones. La pelota, elaborada con caucho y con un peso aproximado de tres kilogramos, debía ser golpeada o impulsada utilizando únicamente las partes del cuerpo o implementos permitidos, como la cadera, el antebrazo, la mano, el guante o el mazo.
Los puntos se obtenían cuando el equipo contrario tocaba la pelota con una parte del cuerpo no autorizada, cuando la recogía del suelo o cuando esta quedaba inmovilizada o perdida durante el juego.
Para protegerse de los impactos, los jugadores utilizaban una indumentaria especial que incluía faldones o protectores elaborados con cuero de venado, algodón, fibras vegetales o madera. Asimismo, protegían codos y rodillas con guardas, mientras que los pies solían permanecer descalzos o cubiertos con guarda-tobillos para evitar lesiones.
El juego de pelota representa la lucha entre las fuerzas opuestas del universo: la luz y la oscuridad, al agua y el fuego. El movimiento constante de la pelota simbolizaba el tránsito de los astros y las fuerzas creadoras que daban equilibrio al cosmos y al mundo.
Emitida el 12 de mayo de 2026, con un formato de 48 x 40 mm, 40 x 40 mm y 72 x 30 mm (3 planillas), Couché blanco mate una cara engomada de 110 g/m2.